Portada: El viaje de la vida: la adultez (1842), de Thomas Cole, Galería Nacional de Arte de Washington. Un hombre atraviesa aguas turbulentas entre rocas, mientras un ángel lo cuida desde lo alto; en la proa del bote, una figura dorada sostiene un reloj de arena. La travesía es difícil, pero no está perdida: hay quien acompañe.
Durante mucho tiempo, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se pensó como un asunto de la infancia: el niño que no se queda quieto en clase o que olvida las tareas. Hoy sabemos que en muchas personas el TDAH continúa en la adultez y que sus efectos van mucho más allá del rendimiento escolar. Un estudio publicado en 2025 en The British Journal of Psychiatry, una de las revistas de psiquiatría más prestigiosas del mundo, puso una cifra contundente sobre la mesa: los adultos con TDAH diagnosticado en el Reino Unido viven, en promedio, varios años menos que el resto de la población.
En este artículo le explico qué encontró el estudio, cómo se hizo, qué limitaciones tiene y, sobre todo, qué significa para usted o para alguien cercano.
¿Qué se investigó?
El equipo, encabezado por la Dra. Elizabeth O'Nions (University College London), se propuso responder una pregunta sencilla pero que nunca se había estudiado en el Reino Unido con datos de mortalidad: ¿cuántos años de vida pierden, en promedio, los adultos con TDAH diagnosticado?
Los autores parten de dos hechos:
- Aproximadamente el 3 % de los adultos tiene TDAH.
- La mayoría no está diagnosticada.
Además, recuerdan que los adultos con TDAH diagnosticado suelen tener peores resultados educativos y laborales, peor salud física y mental, y mayor riesgo de morir de forma prematura.
¿Cómo se hizo el estudio?
- Fuente de datos: registros de atención primaria del Reino Unido (base IQVIA Medical Research Data, que incluye cerca del 10 % de los consultorios de medicina general del país).
- Periodo: 2000 a 2019.
- Participantes: 30,039 adultos (18 años o más) con diagnóstico de TDAH (23,377 hombres y 6,662 mujeres).
- Grupo de comparación: 300,390 personas sin TDAH, es decir, diez por cada persona con TDAH, emparejadas por edad, sexo y consultorio médico.
- Análisis: se calcularon las tasas de mortalidad por edad y, con el método de tablas de vida (el mismo que usan los demógrafos), se estimó la esperanza de vida desde los 18 años.
Emparejar por consultorio es un detalle importante: significa que se comparó a personas que vivían en zonas parecidas y recibían atención en los mismos centros, lo que reduce el efecto de diferencias geográficas o de acceso a servicios.
Los resultados
| Grupo | Esperanza de vida estimada | Años perdidos (IC 95 %) |
|---|---|---|
| Hombres con TDAH | 73.26 años | 6.78 (4.50 a 9.11) |
| Hombres sin TDAH | 80.03 años | (referencia) |
| Mujeres con TDAH | 75.15 años | 8.64 (6.55 a 10.91) |
| Mujeres sin TDAH | 83.79 años | (referencia) |
Además, durante el seguimiento:
- los hombres con TDAH tuvieron 1.89 veces más probabilidad de morir;
- las mujeres con TDAH tuvieron 2.13 veces más probabilidad de morir.
Un dato llamativo: la brecha es mayor en las mujeres. Una posible explicación (que el estudio no puede confirmar) es que, como las mujeres suelen diagnosticarse más tarde y con menor frecuencia, quienes llegan al diagnóstico podrían hacerlo con más problemas acumulados. (Sobre esto escribimos en "Nadie me lo detectó antes": lo que viven las mujeres cuando reciben un diagnóstico de TDAH en la adultez).
Los autores repitieron el análisis incluyendo también las muertes "posibles" (no solo las confirmadas) y los resultados prácticamente no cambiaron, lo que da solidez a los hallazgos.
¿Por qué ocurre esto? El TDAH no "mata"; lo que pesa es lo que lo acompaña
Este es el punto más importante del estudio. Los investigadores no atribuyen la menor esperanza de vida al TDAH en sí mismo, sino a factores de riesgo modificables y a necesidades de apoyo y tratamiento que no se atienden, tanto del TDAH como de las condiciones que suelen acompañarlo.
Entre los factores que señalan:
- Salud física: mayor frecuencia de diabetes, enfermedad cardiovascular e hipertensión.
- Salud mental: más ansiedad, depresión y trastornos mentales graves, así como más autolesiones y suicidio.
- Conductas de riesgo: más tabaquismo, consumo de sustancias y toma de riesgos (por ejemplo, al conducir).
- Falta de servicios: en el Reino Unido existe una escasez de servicios especializados para adultos con TDAH. Muchas personas sí buscan ayuda, pero no la encuentran.
Dicho de otra forma: la impulsividad, la dificultad para sostener rutinas (comer bien, dormir, hacer ejercicio, tomar medicamentos, asistir a controles médicos) y el estrés crónico de vivir con un trastorno no reconocido se acumulan durante años. Cada uno de esos factores puede intervenirse.
Lo que el estudio no puede decir (sus limitaciones)
Un buen artículo científico también se lee por lo que no demuestra. Los autores reconocen:
- Solo incluye a personas diagnosticadas. Las personas diagnosticadas en la cohorte representaban apenas el 0.32 % de los adultos, aproximadamente 1 de cada 9 de quienes probablemente tienen TDAH. Quienes llegan al diagnóstico suelen tener más problemas asociados, por lo que la cifra podría no aplicarse a toda la población con TDAH.
- No hay datos sobre la causa de muerte. No se puede saber cuántas muertes se debieron a accidentes, enfermedades o suicidio.
- La mayoría de participantes eran jóvenes al entrar al estudio (entre 18 y 24 años), por lo que hay menos información sobre edades avanzadas.
- No se analizaron variables como etnia o diversidad de género.
- Es un estudio observacional: muestra asociación, no prueba que el TDAH cause directamente la pérdida de años de vida.
¿Qué significa esto para Costa Rica?
El estudio se realizó en el Reino Unido, un país con un sistema de salud universal y registros médicos muy completos. Aun así, sus autores concluyen que los adultos con TDAH están viviendo vidas más cortas de lo que deberían. Es razonable pensar que en países donde el diagnóstico en adultos es todavía menos frecuente, y donde los servicios especializados son escasos, el reto es al menos igual de importante.
Algunas lecciones prácticas:
- El diagnóstico en la adultez sí vale la pena. Nunca es tarde para entender por qué ciertas cosas han costado tanto, y ese entendimiento abre la puerta a un tratamiento.
- El tratamiento debe ser integral. No basta con atender la atención y la concentración: hay que mirar el sueño, la alimentación, la actividad física, el consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias, el estado de ánimo y la salud cardiovascular.
- La coordinación entre profesionales es clave. Psicología, psiquiatría y medicina general deben trabajar en conjunto.
- Las mujeres merecen especial atención. Sus síntomas suelen pasar desapercibidos o confundirse con ansiedad o depresión.
Señales que justifican una evaluación en la adultez
Considere consultar si usted (o alguien cercano) se identifica con varias de estas situaciones desde la infancia:
- Dificultad persistente para organizarse, cumplir plazos o terminar lo que empieza.
- Olvidos frecuentes de citas, pagos o responsabilidades.
- Impulsividad al hablar, gastar, conducir o tomar decisiones importantes.
- Cambios frecuentes de trabajo o de estudios sin terminarlos.
- Sensación de "inquietud interna" o de no poder desconectarse.
- Haber sido tratado por ansiedad o depresión sin que el tratamiento explicara del todo las dificultades.
Una evaluación profesional permite distinguir el TDAH de otras condiciones y diseñar un plan a la medida.
En resumen
El estudio de O'Nions y colaboradores muestra que los adultos con TDAH diagnosticado en el Reino Unido pierden en promedio cerca de 7 años de vida (hombres) y casi 9 años (mujeres). Pero el mensaje central no es de alarma, sino de oportunidad: la mayor parte de esa brecha se explica por factores que se pueden prevenir y tratar. Reconocer el TDAH en la adultez, y atenderlo de forma integral, puede cambiar la trayectoria de una vida.
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Referencia
- O'Nions, E., El Baou, C., John, A., Lewer, D., Mandy, W., McKechnie, D., Petersen, I., y Stott, J. (2025). Life expectancy and years of life lost for adults with diagnosed ADHD in the UK: matched cohort study. The British Journal of Psychiatry, 226(5), 261-268. https://doi.org/10.1192/bjp.2024.199
Este artículo es informativo y no sustituye la evaluación ni la atención profesional.