Portada: Juegos de niños (1560), de Pieter Bruegel el Viejo, Museo de Historia del Arte de Viena. Más de 200 niños llenan una plaza con más de 80 juegos distintos: aros, zancos, barriles, trompos, la gallina ciega. Casi cinco siglos después, es un buen recordatorio de todo lo que cabe en la infancia cuando no hay una pantalla de por medio.
Si en su casa la hora de apagar la tablet termina en llanto, negociación o portazos, no está solo. Cada vez más familias sienten que las pantallas ocupan un lugar que antes era del juego, la conversación y el descanso. Y no es solo una preocupación de los padres: en el último año varios países pasaron de las recomendaciones a las leyes para proteger a niños y adolescentes en las redes sociales.
En este artículo le cuento qué está pasando en el mundo (incluido Costa Rica) y, sobre todo, qué puede hacer usted en casa desde hoy.
Lo que dice la evidencia
Reducir pantallas no es solo una cuestión de disciplina: tiene efectos medibles en la salud emocional.
- Dos semanas pueden hacer diferencia. En el estudio SCREENS (Dinamarca, publicado en JAMA Network Open en 2024), 89 familias con 181 niños y adolescentes de 6 a 17 años entregaron sus celulares y tablets durante dos semanas y limitaron el resto del tiempo de pantalla recreativo a 3 horas por semana. Los niños mostraron menos dificultades emocionales y con sus compañeros, y más conductas prosociales (ayudar, considerar los sentimientos de otros), con un efecto moderado.
- En los más pequeños, menos es mejor. La Organización Mundial de la Salud recomienda cero pantallas antes de los 2 años y no más de 1 hora al día entre los 2 y los 4 años, priorizando el juego activo, la lectura compartida y el sueño.
- El problema no es solo cuánto, sino qué y cómo. El desplazamiento infinito, la reproducción automática y las notificaciones están diseñados para captar la atención. Por eso muchas de las leyes nuevas no solo ponen una edad mínima: también prohíben estas funciones adictivas en cuentas de menores.
Lo que están haciendo otros países
Australia: la primera prohibición nacional
Desde el 10 de diciembre de 2025, las plataformas deben impedir que los menores de 16 años tengan cuentas en redes como Instagram, TikTok, Snapchat, Facebook, X, YouTube, Reddit y Twitch, con multas millonarias si no toman "medidas razonables". WhatsApp y YouTube Kids quedaron fuera.
En el primer mes se eliminaron cerca de 4,7 millones de cuentas. Sin embargo, el propio regulador australiano (eSafety) encontró que, tres meses después, más del 80 % de los menores de 16 seguía usando redes sociales, muchas veces con cuentas nuevas o burlando la verificación de edad. La lección: la ley ayuda, pero no sustituye el acompañamiento en casa.
Francia: primer país de la Unión Europea
El 21 de julio de 2026, el Parlamento francés aprobó prohibir las redes sociales a los menores de 15 años. Según lo aprobado, aplica a cuentas nuevas desde el 1 de septiembre de 2026 y a las existentes desde el 1 de enero de 2027. La ley también extiende la prohibición del celular a los colegios de secundaria superior. Al momento de su aprobación quedaba pendiente la revisión del Consejo Constitucional y la definición del método de verificación de edad.
Brasil: el "ECA Digital"
Desde el 17 de marzo de 2026 rige el Estatuto Digital del Niño y del Adolescente (Ley 15.211/2025). En lugar de una prohibición por edad, obliga a las plataformas a:
- verificar la edad con mecanismos confiables (no basta con que el usuario diga su edad),
- activar por defecto la privacidad y la seguridad,
- prohibir el desplazamiento infinito, la reproducción automática y las notificaciones diseñadas para retener a menores,
- prohibir las "cajas de recompensa" pagadas en videojuegos y la publicidad basada en perfiles,
- ofrecer herramientas de supervisión para los padres.
México: los estados se adelantan
A nivel federal todavía no hay una ley: la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que no se ha redactado ninguna restricción y el gobierno impulsó un diálogo nacional con docentes y familias sobre el tema. Mientras tanto, varios estados ya legislaron:
- Jalisco publicó el 3 de junio de 2026 una ley que restringe el acceso a redes sociales a menores de 14 años, con sanciones para los negocios que la incumplan.
- Nuevo León aprobó en marzo de 2026 que las plataformas impidan cuentas de menores de 15 años sin autorización verificada de los padres y con control parental activo (bloqueo, límites de tiempo y control de descargas).
- Alrededor de 14 estados ya restringen el celular en las aulas.
Y la lista sigue
Según el seguimiento de medios internacionales a mediados de 2026, Dinamarca, Grecia y Polonia (menores de 15), España, Malasia, Indonesia, Canadá y el Reino Unido (menores de 16) y Turquía (menores de 15) anunciaron, propusieron o aprobaron restricciones similares, en distintas etapas.
¿Y en Costa Rica?
Costa Rica también está en la conversación:
- El expediente 25.336, de la diputada María Marta Carballo, fue aprobado por unanimidad en la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia el 15 de abril de 2026 y pasó al plenario. Propone prohibir las cuentas a menores de 14 años, exigir consentimiento de los padres y verificación de edad entre los 14 y los 18, controles parentales obligatorios, prohibir la publicidad personalizada a menores y desactivar por defecto las funciones adictivas.
- A finales de septiembre de 2026, el diputado Eder Hernández presentó otra propuesta que fija en 15 años la edad mínima y plantea un impuesto anual a las plataformas.
Ninguna de las dos es ley todavía, pero muestran hacia dónde va la discusión.
Qué puede hacer en casa desde hoy
Las leyes tardan y, como muestra Australia, no son infalibles. Lo que más protege a un niño es lo que pasa en su casa. A continuación, cada estrategia viene con la evidencia que la respalda. Una aclaración honesta: la mayoría de estos estudios son observacionales (muestran asociación, no prueban causa), salvo los que se indican como ensayos o experimentos.
1. Empiece por usted
Los niños imitan lo que ven. Haga los acuerdos para toda la familia, no solo para los hijos.
Evidencia. Una revisión sistemática encontró que el tiempo de pantalla de los padres es uno de los factores que con más consistencia se asocia al tiempo de pantalla de los hijos pequeños (Xu, Wen y Rissel, 2015). En un estudio con 170 familias, las interrupciones de los padres por el celular durante la interacción con sus hijos (technoference) se asociaron con más problemas de conducta, tanto de tipo externalizante (berrinches, hiperactividad) como internalizante (retraimiento, ansiedad), incluso controlando estrés y depresión de los padres (McDaniel y Radesky, 2018). En el ensayo SCREENS, la reducción fue para todos los miembros del hogar, adultos incluidos, y los autores señalan que esa participación colectiva podría ser clave para los beneficios observados (Schmidt-Persson et al., 2024).
2. Cree un plan familiar de medios, explicando el porqué
Siéntense juntos y pongan por escrito cuánto tiempo recreativo hay entre semana y en fin de semana, qué contenidos y aplicaciones están permitidos, y qué pasa si no se cumple (consecuencias acordadas antes, no en medio del enojo).
Evidencia. La Academia Americana de Pediatría propone el Plan de Medios Familiar como herramienta central, y el aviso del Cirujano General de EE. UU. (2023) recomienda a los padres crear uno. En un estudio longitudinal con 1029 preadolescentes de 10 a 14 años, las reglas explicadas y que consideran el punto de vista del niño (estilo de apoyo a la autonomía) se asociaron con menor exposición a contenido violento y menos agresividad, mientras que las reglas inconsistentes (a veces sí, a veces no) se asociaron con más exposición y más agresividad, un efecto de "fruta prohibida" (Fikkers, Piotrowski y Valkenburg, 2017). Por eso importa tanto la consistencia como la forma.
3. Defina zonas y horarios sin pantalla
- Sin pantallas en el dormitorio, sobre todo de noche: los aparatos se cargan fuera del cuarto.
- Sin pantallas en las comidas.
- Nada de pantallas en la hora antes de dormir.
Evidencia. Un metaanálisis con datos de unos 125 000 niños y adolescentes de 6 a 19 años encontró que el acceso o uso de dispositivos portátiles a la hora de dormir se asocia con más del doble de probabilidad de dormir menos de lo recomendado (razón de probabilidades de 2,52), peor calidad de sueño (1,46) y más somnolencia diurna (2,27) (Carter et al., 2016). En 2810 familias escocesas seguidas de los 4 a los 10 años, tener pantalla en el dormitorio y comer en lugares informales (frente a la televisión) se asoció con trayectorias de sobrepeso persistente o creciente (Parkes et al., 2019). El aviso del Cirujano General (2023) también recomienda zonas libres de tecnología en casa.
4. Reduzca con metas, seguimiento y un plan de alternativas
Quitar de golpe suele generar mucha resistencia. Funciona mejor fijar una meta concreta, registrar el avance y planificar con qué se va a llenar ese tiempo (juego al aire libre, deporte, juegos de mesa, cocina, lectura compartida). En consulta suelo sugerir reducir por etapas, por ejemplo 15 a 30 minutos menos cada semana.
Evidencia. El metaanálisis más grande sobre el tema (204 estudios) encontró que las intervenciones para reducir pantallas tienen un efecto pequeño pero real, y que las más efectivas combinan tres componentes: metas, retroalimentación sobre el avance y planificación (Jones et al., 2021). El ensayo SCREENS mostró que, con una reducción marcada (3 horas semanales por persona), en solo dos semanas bajaron las dificultades emocionales y con compañeros y aumentó la conducta prosocial, con un efecto moderado (Schmidt-Persson et al., 2024). La pauta de 15 a 30 minutos por semana es una recomendación clínica, no un dato de estos estudios.
5. Desactive lo que engancha
- Apague la reproducción automática y las notificaciones.
- Prefiera contenidos con principio y fin (una película, un episodio) en lugar de videos cortos infinitos.
- Use los controles del sistema para fijar horarios de descanso, sin que reemplacen la conversación.
Evidencia. En un experimento de tres semanas con 24 familias de niños de 3 a 5 años, cuando la aplicación reproducía videos automáticamente al terminar, los niños veían más tiempo, les costaba más dejar la pantalla por sí mismos y los padres tenían que intervenir más. En cambio, los avisos de "ya casi termina" ayudaron a que los niños cerraran la sesión por su cuenta (Hiniker et al., 2018). Por eso leyes como el ECA Digital de Brasil prohíben la reproducción automática y el desplazamiento infinito en cuentas de menores.
Sobre las aplicaciones de control parental, la evidencia invita a la cautela: en un estudio con 215 parejas de padres y adolescentes, su uso se asoció con más (no menos) experiencias de riesgo en línea, mientras que la participación directa de los padres se asoció con menos victimización; además, el 79 % de las reseñas escritas por los propios hijos calificaron estas aplicaciones con dos estrellas o menos por sentirlas invasivas (Ghosh, Wisniewski et al., 2018). Son útiles como apoyo, no como sustituto del diálogo.
6. Retrase el celular propio y las redes sociales
La edad mínima de casi todas las redes es 13 años y la tendencia legal apunta a 15 o 16. Si necesita localizar a su hijo, un teléfono básico (llamadas y mensajes) cumple la función.
Evidencia. Un estudio del Hospital de Niños de Filadelfia con más de 10 000 adolescentes del proyecto ABCD encontró que tener teléfono inteligente a los 12 años se asocia con mayor riesgo de depresión, obesidad y sueño insuficiente, y que cuanto más temprano se recibe el teléfono, mayor el riesgo, sobre todo para obesidad y sueño (Barzilay et al., 2025, Pediatrics). Los autores aclaran que el estudio no identifica qué actividades del teléfono explican el riesgo. El Cirujano General de EE. UU. advirtió en 2023 que "no tenemos suficiente evidencia para decir con confianza que las redes sociales son lo suficientemente seguras" para niños y adolescentes, y que hasta un 40 % de los niños de 8 a 12 años ya las usa pese a la edad mínima.
7. Póngase de acuerdo con otras familias
Uno de los argumentos más fuertes de los niños es "todos mis amigos tienen". Hablar con los padres del grupo o de la clase y acordar edades y reglas parecidas quita esa presión.
Evidencia. Aquí la evidencia es más indirecta. No hay todavía ensayos que midan el efecto de los acuerdos entre familias; la recomendación se basa en que la presión de pares y la norma del grupo influyen mucho en la conducta de los adolescentes, y en que el propio ensayo SCREENS sugiere que la participación colectiva podría ser un componente importante (Schmidt-Persson et al., 2024). Las leyes de edad mínima buscan justamente cambiar esa norma para todos a la vez.
8. Acompañe en lugar de solo vigilar
Vea con sus hijos lo que ven, juegue sus videojuegos y pregúnteles qué les gusta.
Evidencia. Un metaanálisis de 52 estudios (más de 74 000 participantes) encontró un balance interesante: las restricciones funcionan mejor para reducir el tiempo, pero conversar sobre los contenidos y usarlos juntos protege mejor de los daños (Chen y Shi, 2019). Es decir, se necesitan ambas cosas. Además, un estudio clásico mostró que lo que los padres realmente saben de la vida de sus hijos depende mucho más de lo que los hijos les cuentan voluntariamente que del control o la supervisión (correlación de 0,70 frente a 0,23 a 0,32) (Kerr y Stattin, 2000). Un niño que siente que puede contarle lo que pasa en línea es un niño más protegido.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Consulte si nota que su hijo:
- tiene reacciones intensas (rabietas, agresividad, angustia) cada vez que se limita la pantalla, o no logra controlar el tiempo que pasa conectado aunque lo intente,
- pierde interés en actividades, amigos o juegos que antes disfrutaba,
- duerme mal o se desvela por estar conectado,
- baja su rendimiento escolar o miente sobre el tiempo que pasa en línea,
- sigue usando las pantallas aunque ya le estén causando problemas en casa, en el colegio o con amigos,
- se ve más irritable, ansioso o triste.
Evidencia. Varias de estas señales (pérdida de control, prioridad creciente sobre otras actividades y continuar pese a las consecuencias negativas) son los criterios con los que la Organización Mundial de la Salud define el trastorno por uso de videojuegos en la CIE-11, y el DSM-5-TR incluye el trastorno por juego en internet como condición en estudio. En cuanto a la salud emocional, un metaanálisis de 87 estudios con unos 159 000 niños de 12 años o menos encontró una asociación pequeña pero significativa entre más tiempo de pantalla y más problemas internalizantes (ansiedad, depresión) y externalizantes (agresividad, síntomas de TDAH), aunque los autores subrayan que esto no prueba causa (Madigan et al., 2022, JAMA Psychiatry). El sueño insuficiente asociado al uso nocturno (Carter et al., 2016) también puede empeorar la atención y el ánimo.
Estas señales pueden indicar un uso problemático de pantallas, que a veces se acompaña de ansiedad, TDAH u otras dificultades que vale la pena evaluar.
Para cerrar
Los gobiernos están reconociendo lo que muchas familias ya sentían: las redes sociales y las pantallas, tal como están diseñadas hoy, no fueron pensadas para la infancia. Pero no hace falta esperar una ley. Pequeños cambios sostenidos en casa, con el ejemplo de los adultos y acuerdos claros, pueden mejorar el ánimo, el sueño y la convivencia en pocas semanas.
Si su familia necesita apoyo con el manejo de pantallas o con el uso problemático de medios digitales, en Mente Abierta con gusto le acompañamos.
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Referencias
Leyes y datos internacionales
- Schmidt-Persson, J., et al. (2024). Screen media use and mental health of children and adolescents: A secondary analysis of a randomized clinical trial. JAMA Network Open. Resumen en PsyPost
- Organización Mundial de la Salud (2019). Directrices sobre actividad física, comportamiento sedentario y sueño para menores de 5 años. Voz de América
- eSafety Commissioner (Australia). Social media age restrictions
- Al Jazeera (3 de agosto de 2026). Australia's under-16 social media ban failing, study shows
- El Imparcial (21 de julio de 2026). Francia prohíbe las redes sociales a menores de 15 años
- Jornal de Brasília (marzo de 2026). ECA Digital entra em vigor
- Infobae (3 de junio de 2026). Prohíben redes sociales a menores de edad en Jalisco
- H. Congreso de Nuevo León (marzo de 2026). Aprueban control parental en redes sociales para menores
- Noticias Gobierno. Redes sociales y menores: qué propone el gobierno en México
- TechCrunch (abril de 2026). Countries banning social media for children
- Infobae (15 de abril de 2026). Costa Rica: comisión avala prohibición de redes sociales para menores de 14 años
- Monumental (29 de septiembre de 2026). Proyecto propone prohibir acceso a redes sociales a menores de 15 años
Evidencia sobre estrategias en casa
- Barzilay, R., et al. (diciembre de 2025). Estudio sobre tenencia de teléfono inteligente a los 12 años y salud en la adolescencia temprana (cohorte ABCD). Pediatrics. Resumen: CHOP / HLTH
- Carter, B., Rees, P., Hale, L., Bhattacharjee, D., y Paradkar, M. S. (2016). Association between portable screen-based media device access or use and sleep outcomes: A systematic review and meta-analysis. JAMA Pediatrics, 170(12), 1202-1208. Comentario en Evidencias en Pediatría
- Chen, L., y Shi, J. (2019). Reducing harm from media: A meta-analysis of parental mediation. Journalism & Mass Communication Quarterly, 96(1), 173-193. Registro HKBU
- Fikkers, K. M., Piotrowski, J. T., y Valkenburg, P. M. (2017). A matter of style? Exploring the effects of parental mediation styles on early adolescents' media violence exposure and aggression. Computers in Human Behavior, 70, 407-415. PDF
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- Organización Mundial de la Salud (2019). Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11): trastorno por uso de videojuegos (6C51).
Este artículo es informativo y no sustituye la evaluación ni la atención profesional.